Artículos

Linkola, Tompkins y el impulso fáustico de salvación/destrucción

Francisco Javgzo

Nota del Editor: Este artículo se escribió hace un año, pero había permanecido sin editar ni publicar hasta hoy. (más…)

El Progresismo es la doctrina del Derroche

Francisco Javgzo

El progresismo, esa extraña visión del mundo en la cual hay un concepto de lo bueno al que todos los individuos deberían, sí o sí, quiéranlo o no, aspirar, so pena de ser perseguidos por las instituciones formales e informales de la sociedad (más…)

Desestigmatizando la nación y el realismo étnico ante el libertarianismo

Francisco Javgzo

Hace relativamente poco tiempo, el Instituto Mises reposteó una traducción de un artículo de Richard Storey que publicamos originalmente aquí. Como es de esperar cuando algo rompe el molde de lo esperado y lo ‘normal’, el artículo fue recibido con opiniones divididas: algunas que, si bien no compartían del todo, tomaban el asunto con altura de miras, y otras definitivamente histérica y ciegas. (más…)

La llegada del Emperador

Lucas Blaset

trump

Sinceramente, no es que apoye o me haga feliz que gane Trump, y a mis conocidos y contactos se los mencioné hace mas de un año: la victoria de Donald Trump es imparable, va en el camino que está tomando la historia; Putin, Le Pen en las municipales, el Brexit británico, el «No» colombiano. Y ahora Trump.

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Swastikas For Donny

Francisco Javgzo

El título de este artículo es un juego de palabras derivado del disco Swastikas For Noddy, de Current 93. No guarda relación con ninguna idea de carácter nazifascista.

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‘No me pisotees’: algunas palabras sobre la bandera de Gadsden

Francisco Javgzo

Liberty or death, what we so proudly hail
Once you provoke her, rattling of her tail
Never begins it, never, but once engaged
Never surrenders, showing the fangs of rage
Don’t tread on me.

―Metallica, “Don’t Tread On Me”

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Un 12 de Octubre de 1492

Por Patricio Villena

Un día como hoy, pero ya hace 524 años, la historia de la Humanidad, para bien o para mal o simplemente lo hizo según el lado de la vereda por el que transitamos, cambió para siempre.

Si bien existe discusión constante respecto a si Cristóbal Colón efectivamente no sabía hacia qué tierras se dirigía siendo su llegada a América un asunto accidental o si tenía conocimiento previo sobre la ubicación de éste «inexplorado» trozo de tierra, dicho importante evento acaeció de todas maneras. Con su arribo a las pequeñas islas ubicadas en la zona central del continente americano comenzó el asentamiento de un individuo exótico que generó curiosidad en las poblaciones indígenas locales.

Dicho evento ocurrido un 12 de Octubre de 1492, evento marcado por un lado por la llamada «Historia negra del Descubrimiento de América» entre los grupos que condenan la llegada Europea -más específicamente española- a esta zona del mundo, mientras que por el otro se encuentran aquellos que festejan la llegada del Imperio Español, aquel que gracias a la toma de posición del continente se transformaba en el «imperio donde no se ponía el sol»

Esta mirada sesgada y dicotómica sobre El Descubrimiento muchas veces se sustenta más en cuestiones sentimentales (como suele ser la tónica en la actualidad) más que en la verificación y análisis contextual e histórico.

Por un parte, aquellos fanáticos de «Las venas abiertas de América Latina (que de «Latina» bien poco tiene)» sostienen que los aborígenes americanos vivían prácticamente en el paraíso, donde la violencia, el hambre, la esclavitud y las enfermedades no existían; suponen que las distintas tribus danzaban de la mano alrededor de una fogata. Pero la realidad es bastante diferente según ha dejado de manifiesto la historiografía:

  • los conflictos y matanzas eran cuestión de cada de día entre las tribus locales;
  • el sometimiento por parte de aquellos más poderosos entre los indígenas era habitual, aprovechando la superioridad tecnológica y armamentista;
  • la esclavitud era una institución implantada en sociedades como la Maya, donde inclusive era posible convertirse en un “pentacc-ob” por no poder pagar los tributos correspondientes al “halach-uinik” (gobernador supremo);
  • los sacrificios humanos se cobraron la vida de miles con el fin de apaciguar la sed de sangre de sus dioses. Los aztecas realizaban las llamadas “Guerras Floridas” con el fin de capturar prisioneros destinados a ser inmolados desde lo alto de sus pirámides.
  • la sobreexplotación de los recursos naturales también era practicada, situación que llevó posiblemente a la civilización Maya a su extinción;
  • el cobro de tributos a los vencidos y la imposición cultural fue el método en que el imperio Inca avanzó y sometió grandes extensiones territoriales.

Al final pareciese que entre los pueblos indígenas la realidad no era muy distinta que aquella que se vivía -y vive- en cualquier confín del mundo, donde, por más que les pese a muchos, las leyes de la Naturaleza, donde la igualdad no existe y el más fuerte se impone sobre sus inferiores, reinan y reinará. La evidencia, alejada de aquellas oníricas visiones románticas, reduce a lágrimas el mundo indígena perfecto que algunos han creado en sus cabezas, dejando el desarrollo de la vida tal cual es: dura y cruda.

En la otra vereda tenemos a aquellos que festejan la llegada española como si ellos mismos fuesen españoles, negando todo posible mal actuar español como si ellos se hubiesen bajado de las galeras para ser testigos oculares de cada paso que dio el imperio español en esta tierra. Son hijos de aquella misma mirada romántica que nubla el juicio, intentando ocultar o minimizar situaciones como que:

  • muchos indígenas fallecieron por enfermedades traídas por el hombre blanco, más allá de que no haya sido su intención ocasionar dichas muertes;
  • en ciertas zonas algunos conquistadores fueron muchos más duros en su actuar, generando grandes números de bajas, muchas veces innecesarias, entre las poblaciones locales;
  • que, si bien la extracción de minerales nobles fue baja debido a la tecnología de la época, efectivamente dichos minerales apreciables en dinero, sin desconocer que parte importante era reinvertido acá mismo, fue usurpado y utilizado para los beneficios de otros ubicados en una tierra lejana;
  • que se masacró culturalmente a los indígenas mediante la imposición de una religión y una visión del mundo ajena, perdiéndose para siempre en el tiempo parte de la historia de la humanidad;
  • que mediante el mestizaje promovido por la corona española –al igual como se realiza en el mundo europoide en la actualidad- se destruyó en parte el legado étnico y racial de las comunidades autóctonas y de aquellos que vieron difuminarse su vinculación con su historia ancestral en su antiguo hogar. Declaraba la Real Cédula de 5 de febrero de 1514: “Es nuestra voluntad que los indios e indias tengan, como deben, entera libertad para casarse con quien quisieren, así con indios como con naturales de estos nuestros reynos, o españoles nacidos en latí Indias, y que en esto no se les ponga impedimento. Y mandamos que ninguna orden nuestra que se hubiere dado o por Nos fuera dada pueda impedir ni impida el matrimonio entre los indios e indias con españoles o españolas. y que todos tengan entera libertad de casarse con quien quisieren, y nuestras audiencias procuren que así se guarde y cumpla”.

Al igual que entre aquellos que rechazan el Descubrimiento, una visión poco realista desde el lado español de lo que dicho magno evento fue termina desvirtuando la realidad.

La realidad y la vida simplemente son, jamás son perfectas y siempre son duras; más cuando se trata de pueblos enfrentados, donde necesariamente existirán excesos y altos costos humanos durante el proceso que extenderán sus efectos hasta el fin de los tiempos.

Es comprensible que aquellos que sienten una vinculación con el pueblo indiano desarrollen animadversión contra aquellos que vinieron y se llevaron por delante a aquellos que ellos aprecian, así mismo, también es entendible que los herederos del Imperio español o los que mantienen afinidad con él abracen dicha gesta que los llevó a cruzar el mundo y vencer a un enemigo para nada débil, alcanzando laureles para su pueblo. Pero ambas visiones, y cualquier otra sobre cualquier hecho, siempre debe observar ambas partes de la moneda con el fin de generar un criterioso análisis.

¿Pero por qué me refiero a dicho evento? ¿Qué tiene que ver con nosotros? Simple. Es, precisamente, el hecho que permite que hoy nos encontremos en este camino por la substanciación de ese «Nosotros», de aquella identidad que durante siglos se nos ha negado por medio de gentilicios o construcciones jurídicas de laboratorio que esconden la compleja realidad de nuestras diversas sociedades.

La llegada del Imperio Español a estas costas fue el puntapié inicial para el asentamiento de las primeras familias europeas que luego tendrían sus primeros hijos nacidos ya bajo el alero de la Cruz del Sur y que siglos después ayudaría a convencerse a familias que pasaban penurias en el Viejo Mundo a emprender la aventura hacia una tierra similar a la que dejaban atrás.

La llegada española es como el cruce del estrecho de Bering: el comienzo de todo, el inicio de nuestra historia como Criollos, hijos de la sangre europea y el suelo americano.

El 12 de Octubre nosotros no ensalzamos al mundo indígena ni condenamos la llegada española, puesto que no somos indigenistas ni antiespañoles; el 12 de Octubre nosotros  no festejamos al Imperio Español ni a la católica corona española, puesto que no somos españoles ni somos Realistas.  Nosotros, cada 12 de Octubre festejamos que aquel día hace 524 años atrás se dio inicio a nuestra historia como Criollos, a que dicho evento propiciara el hecho de que hoy nos encontremos aquí, de que hoy miremos otro cielo y pisemos otra tierra.

Un 12 de Octubre de 1492 comenzó nuestro deambular por estos nuevos pagos. Camino que hoy recorremos buscando entender cuál es nuestras identidad más allá de esa cáscara exterior que nos engloba como Criollos, qué es aquello que nos diferencia como Criollos de nuestros hermanos asentados en la tierra de nuestros ancestros o en otros confines del mundo.

Un 12 de Octubre de 1492 nacimos…

Pancriollismo y anarquismo filosófico

Francisco Javgzo

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Nota introductoria a la conferencia de Welf Herfurth en Santiago de la Nueva Extremadura  (25 de Septiembre, 2016).  (más…)

Un futuro gris

Todos sabemos que los Gobiernos, sean del color político que sea, nunca dan –como se dice en Chile- puntada sin hilo, que tras cada una de sus medidas o tras cada una de sus pautas hay un objetivo mayor detrás que no muchos son capaces de apreciar, ya sea porque no les interesa o porque son incapaces. (más…)

‘Eres quien eres’

Francisco Albanese

En primera instancia, la afirmación “eres quien eres” puede parecer infantil y algo redundante, es decir, ¿qué es eso de “eres quien eres”, cómo podría ser si no? Sin embargo, la importancia de esta afirmación radica en su significado, el cual hace que el ser humano se plantee frente al mundo a partir de sí mismo, no desde la otredad. Ahora, cuál es la relevancia de esto en una realidad como la nuestra, es la pregunta lógica que puede desprenderse en un país (y continente) donde se está constantemente en la búsqueda de una identidad que defina lo que somos. (más…)