Desde hace varios años, he atacado a sectores del medio anarquista por no distinguir, de manera explícita o implícita, entre el anarquismo (un estado sin estado y anti-autoritaria) y lo que yo llamo “humanismo totalitario” (un estado omnipresente que gobierna ostensiblemente en nombre de la aplicación de valores “progresistas”, tal vez reforzado por la acción de la muchedumbre vigilante). (más…)