Stephen A. McNallen

Ivan Jurcevic, el héroe de Colonia.

He defendido el derecho de los tibetanos a usar la fuerza contra la invasión china a su patria.

He apoyado al pueblo Karen en usar la fuerza para defender su patria contra el ejército de Birmania.

Estoy por la gente de Alemania, que ha sido traicionada por sus políticos y que está sometida a los abusos de un grupo invasor que terminará para siempre con la nación alemana como lo hemos conocido. (Incluso Merkel admitió eso, cuando todo esto comenzó).

Esta sola última decisión de mi parte ha causado consternación en algunos círculos. Supongo que Alemania y los alemanes no son dignos de ser cuidados. Demasiado blancos. No son exóticos como los Karen, ni santos monjes budistas como los tibetanos. Sin duda, su gobierno parece pensar que los alemanes no importan — y que debe dejarse que ciudadanos alemanes se organicen en su propia defensa y patrullen sus calles. Que así sea. Ésa debe ser su decisión. Y si así lo desean…

… estoy con Alemania.

Oh, pero él es croata, no alemán. No debería haberse involucrado en asuntos de Alemania, ¿o sí? Él es probablemente un racista, sin hacer mención de que es un sexista que piensa que las mujeres necesitan protección…

Soy alemán. Soy irlandés. Soy inglés. Europa es una sola.

Mis antepasados han vivido en América por algo así como dos siglos y medio… pero vivieron en Europa por cuarenta mil años. Sus huesos descansarán en Europa hasta que el sol se vuelva una supernova y rostice toda la superficie de la Tierra. Estoy vinculado eternamente a esa tierra y al pueblo que surgió de ese suelo.

Entrada original: “On a Deeper Identity”.

Traducción por Francisco Albanese.

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