Diez ideas prematuras
Conceptos por Guillaume Faye. Glosario elaborado por Michael O’Meara a partir de Pourquoi nous combattons y Archéofuturisme. Traducción por Francisco Albanese. Artículo publicado con permiso de Guillaume Faye y Counter-Currents Publishing.
EUROPA está en guerra, pero no lo sabe… Está ocupada y colonizada por los pueblos del sur y económica, estratégica y culturalmente subyugada por el Nuevo Orden de los Estados Unidos… Es el enfermo del mundo.
ARQUEOFUTURISMO: El espíritu que da cuenta de que el futuro se erige desde un resurgimiento de los valores ancestrales y que las nociones de la modernidad y el tradicionalismo necesitan ser dialécticamente superadas. Confrontar el futuro, especialmente hoy, dicta un retorno a una mentalidad arcaica que es premoderna, no-igualitaria y no-humanista, a una mentalidad que restaure los valores ancestrales y aquéllos del orden social… Por esto, el futuro no es la ni la negación de la tradición ni la de la memoria histórica de un pueblo, sino su metamorfosis y, en última instancia, su crecimiento y regeneración.
IDENTIDAD: Característica de la humanidad es la diversidad y singularidad de sus pueblos y culturas. Toda homogeneización es sinónimo de muerte y esclerosis… La identidad étnica y la identidad cultural forman un bloque, pero la identidad biológica es fundamental, pues sin ella la cultura y la civilización son imposibles de sostener… La identidad nunca está congelada. Sigue siendo la misma sólo que en evolucionando, reconciliando, siendo y transformándose.
BIOPOLÍTICA: Un proyecto político responde a los imperativos biológicos y demográficos de su gente… La Biopolítica está guiada por el principio de que la calidad biológica de un pueblo es esencial para su supervivencia y el bienestar.
SELECCIÓN: El proceso colectivo, basado en la competencia, que reduce o elimina a los débiles y selecciona a los fuertes y capaces. Selección implica tanto la evolución natural de las especies como el desarrollo histórico de una cultura y civilización… La sociedad contemporánea previene una selección justa y en su lugar impone una salvaje e injusta basada en la ley de la selva.
INTERREGNUM: El período entre el final de una civilización y el posible nacimiento de otra. Actualmente estamos viviendo un interregnum, un trágico momento histórico cuando todo está en llamas y todo, como un Fénix, podría levantarse renacido de sus cenizas.
GUERRA CIVIL ÉTNICA: Sólo el estallido de una guerra resolverá los problemas creados por la actual colonización, africanización e islamización de Europa. Sólo de espaldas a la pared es que un pueblo es estimulado para idear soluciones que en otros tiempos serían impensables.
REVOLUCIÓN: El cambio violento de una situación política que sigue a una crisis profunda y es obra de una «minoría activa»…. Una verdadera revolución es una metamorfosis, es decir, un cambio radical de todos los valores. El único revolucionario de la época moderna es Nietzsche… y no Marx, quien buscó simplemente otra forma de sociedad burguesa… Durante mucho tiempo hemos pasado el punto de no retorno, donde es posible detener la descomposición prevalente con reformas políticas moderadas.
ARISTOCRACIA: Una verdadera aristocracia encarna la esencia de su pueblo, al que sirve con valentía, desinterés, modestia, gusto, sencillez y estatura. Recrear una nueva aristocracia es la eterna tarea de cada proyecto revolucionario… La creación de tal aristocracia es posible sólo mediante la guerra, que es la más despiadada de fuerzas selectivas.
VOLUNTAD DE PODER: La tendencia de toda vida a perpetuarse, a asegurar su supervivencia y a mejorar su dominación, su superioridad y sus capacidades creativas… La voluntad de poder acepta que la vida es una lucha, una lucha eterna por la supremacía, la interminable lucha para mejorar y perfeccionarse uno mismo, el rechazo absoluto del nihilismo, lo contrario del relativismo contemporáneo… Es la fuerza de la vida y de la historia. No es simplemente el imperativo ecológico de la dominación, sino de la supervivencia y la continuidad. Un pueblo o una civilización que abandona su Voluntad de Poder inevitablemente perece.
Llamado a los Jóvenes Europeos
Por Guillaume Faye. Publicado originalmente como “Appel aux jeunes européens”, en Revue Réfléchir & Agir N°09. Traducción por Francisco Albanese para Identitas vol. 1, con permiso expreso del autor.

Para evitar repetirme, debo señalar primero la declaración que hice al comienzo del manifiesto “Por qué luchamos”. Ahora, tras esta declaración, resumamos algunas sugerencias referidas en este manifiesto. Debido a nuestra situación históricamente sin precedentes, recomiendo de una estrategia inspirada por ciertos líderes revolucionarios cuyos nombres no necesito mencionar.
1. Primeramente, es importante unificar, a una escala Europea, todas las fuerzas identitarias de resistencia alrededor de una doctrina y un programa revolucionario básico.
Ignorando las discusiones ideológicas o emocionales de segundo plano las cuales son, a menudo, sencillamente las expresiones de nacionalismos egoístas y discusiones familiares o sectarias, deberíamos seguir el consejo de Lenin de “entablar nuestras discusiones después de la revolución”. Por todos los cielos, acabar con las oh-tan-deliciosas disputas internas (los rumores, los alejamientos y las paranoias) y reservar nuestros golpes para el verdadero enemigo. Concentrémonos en lo esencial, en lo que nos une, porque estamos enfrentados con una emergencia absoluta (la Ernstfall, teorizada por Carl Schmitt). Miremos a los musulmanes: cesan de luchar el uno con el otro cuando la cuestión se trata de la Jihad contra el infiel.
2. Para nosotros, el enemigo principal y común (aquél que invade concretamente, físicamente) es la colonización foránea y la ocupación bajo la bandera del Islam; obviamente, uno puede compartir ciertos valores en común con el enemigo, pero uno no debería caer en la trampa de sentir alguna simpatía por él. El enemigo, por otro lado, se beneficia de los colaboracionistas — de aquellos buenos etnomasoquistas europeos que son los más peligrosos para nosotros. En cuanto al adversario común (que busca debilitarnos y dominarnos), es Estados Unidos, el aliado objetivo de los anteriores.
3. Nuestro movimiento — que es uno de pensamiento radical (y no “extremista”) — tiene un verdadero monopolio en la disidencia revolucionaria, debido a que somos los únicos que buscamos una inversión total de los valores y formas de la civilización (la Umwertung [inversión de los valores] de Nietzsche).
4. Los tres pilares de una ideología y proyecto de unidad europea son (1) despertar una conciencia étnica que nos haga defender nuestra herencia biológica común, nuestra raza, la prioridad principal; (2) la regeneración de los ancestrales, cuyo olvido es la principal causa de las tragedias de hoy; y (3) la afirmación creativa de una doctrina europea totalmente incluyente y revolucionaria.
5. Como está indicado en el excelente título de esta revista (“Réfléchir & Agir”[“Reflexionar y Actuar”] Nota del traductor), la reflexión es fundamental, pero del mismo modo es también necesario actuar. ¿Pero cómo actuar? ¿Qué debe ser hecho? Ésta es siempre la pregunta clave. Debemos formar una red europea de resistencia, solidaridad y acción en torno a un programa ideológico común. Esto no debería excluir, sino incluir la política. Es demasiado tarde ahora para ganar el poder por medio de las urnas y la democracia parlamentaria. Es necesario hacer la siguiente apuesta. Es riesgoso como cualquier apuesta, pero es nuestra única oportunidad en esta época de oscuridad: en los siguientes diez a quince años es probable que haya una crisis mayúscula (“caos”), la cual tomará la forma de un conflicto étnico de gran magnitud, probablemente basado en empobrecimiento económico; esto podría cambiar la mentalidad de las masas, que actualmente están alimentadas a la fuerza por nuestros neo-totalitarios medios de comunicación masiva.
Es una manera, por tanto, de anticiparnos al “post-caos”, de prepararnos para la tormenta inminente constituyendo una red europea — horizontal, concatenada, informal, polimórfica — de minorías revolucionarias, una red de solidaridad, una internacional europea de resistencia y propaganda. “La red” no debería adoptar ningún nombre ni forma institucional, es lo que yo llamo “la estrategia de la cobra”.
Se debe estirar, de una manera clandestina pero inquebrantable, desde Portugal a Rusia, conectando cuadros o funcionarios electos de los partidos políticos, asociaciones y círculos de todas las naturalezas, individuos, publicistas, empresarios, financieros, internautas, gente de los medios, etc. Con tres objetivos: agitprop (“Agitación y propaganda”. Nota del traductor) general, formación y reclutamiento, y la adquisición de los medios. En una palabra, debemos prepararnos para una confrontación inevitable. Es una manera de estar preparados y fortalecidos para el día en que el huracán llegue, huracán que es nuestra única oportunidad, nuestra única palanca para mover el mundo. También debemos dejar de pensar que “el sistema es invencible”. Es fuerte solamente por nuestra actual debilidad y desorganización. Finalmente, es necesario abandonar este culto psicopático de la derrota, de “la última batalla”. Los únicos que triunfan son aquellos trágicos optimistas que se ven a sí mismos como en “la primera batalla”.
Cuando tal red exista, será el momento de pasar a la siguiente etapa, apropiadamente política, la cual es imposible de planear hoy en día. Comencemos, entonces, construyendo nuestra red con paciencia, determinación y profesionalismo. Y alejemos de nuestras filas a los incompetentes, a los mediocres, a los exaltados y a los lunáticos. Para tal red, unida en torno a una doctrina clara y común, debe sobre todo constituir una élite rigurosa. De la Resistencia a la Reconquista, de la Reconquista a la Revolución.








