Francisco Albanese

Apenas apareció reposteado “Dylann Roof’s Manifesto” en Counter-Currents [1] (publicado originalmente en lastrhodesian.com [2]), surgió en nosotros el interés en traducirlo – tanto  por su contenido como por la contingencia – si bien no pareció tan urgente en un principio, e incluso esperábamos que alguien más lo hiciera antes que, eventualmente, lo hiciéramos nosotros.

Conforme pasaban las horas y días luego del tiroteo, y posteriormente a que el manifiesto de Dylann Roof saliera a la luz y explotara como trendy-topic, la tergiversación y los párrafos sacados de contexto por algunos medios de comunicación hispano-parlantes no se hicieron esperar, provocando que la urgencia por presentar su traducción aumentara.

Su traducción será pronto una realidad y estará disponible aquí.

Pero el impacto de las frases sacadas de contexto ha sido tal que se ha hecho más que necesario aclarar el tema, puesto que ha causado más que un par de olas dentro del mundo hispano-parlante y, peor aún, dentro del Identitarismo de habla hispana. El motivo es un párrafo en particular, el que ha sido citado como sigue:

“Hay buena sangre que puede ser rescatada en Uruguay, Argentina e incluso Brasil. Pero no dejan de ser nuestros enemigos.”

Es de esperar que un periódico (que aspire a mantenerse en el tiempo), busque hacer más atractiva sus ventas, por lo que el titular “¿Qué dijo el tirador de Charleston sobre la Argentina en su manifiesto?” [3] puede ser muy jugoso, pero también muy precipitado. Son los riesgos del periodismo.

Sin embargo, en “rtf88.txt”, el párrafo aparece escrito de la siguiente manera (las negritas son mías):

Hispanics

Hispanics are obviously a huge problem for Americans. But there are good hispanics and bad hispanics. I remember while watching hispanic television stations, the shows and even the commercials were more White than our own. They have respect for White beauty, and a good portion of hispanics are White. It is a well known fact that White hispanics make up the elite of most hispanics countries. There is good White blood worht saving in Uruguay, Argentina, Chile and even Brasil.

But they are still our enemies.

Las diferencias entre un punto seguido y un punto aparte se hacen notar, especialmente en un caso como éste, donde el periódico adscribe la condición enemiga a la sangre blanca que merece ser rescatada en el Cono Sur, y el texto de “rtf88.txt”, que declara a los (sic) hispanics como enemigos. Hay una diferencia no menor, y definitivamente no despreciable.

***

Aunque Roof en primera instancia mete a todos los, digamos, hispánicos dentro del mismo saco, hay algunos aspectos que vale la pena analizar:

Hispanics are obviously a huge problem for Americans.

(Para efectos de este artículo, me referiré como identidad “hispana” a aquella identidad americana cuyo elemento mayoritario es hispanodescendiente, a pesar de que existen muchos eurodescendientes que si bien hablan español, no tienen mayor componente biológico hispano.)

Un país que históricamente tiene una tradición anglodescendiente que funciona como elemento aglutinante – independiente a que muchas colonias europeas hayan hecho lo posible para mantener su etnicidad fuera de Europa – objetivamente se verá amenazado en los pilares seminales de su identidad en caso de que una identidad ajena a la que históricamente ha estado presente, comienza a hacer su avance. Y con identidad, hago referencia no sólo a una cuestión cultural, sino también racial.

But there are good hispanics and bad hispanics.

Se hace una salvedad cualitativa, donde Roof considera que hay hispanos buenos y malos. Probablemente, esto sea análogo al caso cuando se habla de barrios buenos y barrios malos (revisar el manifiesto de Roof), haciendo referencia a los barrios buenos como vecindarios poblados por blancos (los que se caracterizarían por ser más tranquilos, con menos criminalidad, y más seguros).

I remember while watching hispanic television stations, the shows and even the commercials were more White than our own.

Este párrafo es rotundamente decidor de las realidades de Iberoamérica: en los países con cultura hispanodescendiente, esta última se ha posicionado en un puesto de poder que no guarda relación con la cantidad de hispanos (identidad cultural) blancos (identidad biológica), ya que ha ganado su espacio mediante una lucha cultural victoriosa: ser blanco (o al menos verse como tal) está íntimamente relacionado con una cuestión jerárquica, donde la identidad biológica blanca es aspirada como un indicador de status, ergo, sin importar si se reconoce la existencia de la identidad blanca como un hecho, sí son reconocidas las características fenotípicas presentadas por la identidad blanca como algo deseable por parte de las sociedades con el común denominador cultural hispánico.

Por la razón anteriormente mencionada, los programas y comerciales de televisión son ampliamente blancos, ya que no existe una campaña antiblanca como ocurre en otras latitudes.

They have respect for White beauty, and a good portion of hispanics are White.

Efectivamente, y como un legado de la Conquista y colonización de América, existe un respeto de la “belleza blanca” por parte de las mayorías mestizas e indígenas presentes en países con una elite blanca (las que carecen de un sentido de pertenencia racial por una cuestión que no sea status social). No es de extrañar que las poblaciones culturalmente hispánicas (sean o no sean blancas) que han emigrado hacia Estados Unidos continúen con la misma mentalidad. No sólo se han llevado el idioma y las costumbres, sino también los productos de la lucha cultural.

Paradójicamente, esta realidad culturalmente hispana choca con la realidad culturalmente anglodescendiente presente en Estados Unidos, la que, siendo ampliamente mayoritaria y dominante en número, es víctima de la culpabilidad blanca y de los coletazos de las preferencias de la acción afirmativa, que – como afirma Vinson [4] – no es sino la discriminación racial contra los miembros del grupo racial mayoritario (blancos). El búffer de influencia de la identidad angloamericana en Estados Unidos es mayor que el búffer de influencia de la identidad hispanoamericana en Estados Unidos; sin embargo, son los primeros, pese a tener un componente biológico blanco mayoritario, los que sienten vergüenza de la (y su) identidad biológica blanca, no los segundos, pese a ser el elemento blanco considerablemente menor.

It is a well known fact that White hispanics make up the elite of most hispanics countries. There is good White blood worht saving in Uruguay, Argentina, Chile and even Brasil.

Roof no ignora la presencia del componente biológico blanco en el Cono Sur (y, en efecto, señala exactamente los países que nosotros mismos solemos mencionar a menudo).

But they are still our enemies.

Por supuesto que sí. Y porque hace referencia a que son los hispanos en Estados Unidos los que son enemigos, no puedo hacer otra cosa que concordar en la afirmación. Definitivamente, la identidad culturalmente hispana, sea portada por blancos, por mestizos o por indígenas, es enemiga de la identidad estadounidense, de raíz mayoritariamente anglosajona, ya que el incremento de su poder podría suponer un reemplazo de la identidad que Estados Unidos ha construido desde los primeros asentamientos de colonos, tanto como nuestra identidad podría ser reemplazada si, de un momento a otro, comenzáramos a experimentar desmedidos flujos humanos de identidades ajenas a la nuestra.

Es en este punto donde el identitarismo puede verse enfrentado con el materialismo biológico, puesto que si bien la raza es de importancia fundamental e irrenunciable para la identidad que reivindicamos, lo cierto que no lo es todo. Si las circunstancias se volvieran aún más críticas, por supuesto que podríamos renunciar a esa diferenciación étnica sin dudarlo, ya que si el acervo genético se mantiene, pueden mantenerse los intereses étnico-genéticos que distinguen a las etnias pertenecientes a la raza blanca del resto de los grupos humanos. Pero mientras eso no ocurra, aún podemos reivindicar y celebrar las diferencias que hacen que la raza blanca siga siendo diversa.

Notas.

1. Roof, D. 2015. “Dylann Roof’s Manifesto”. Counter-Currents. http://www.counter-currents.com/2015/06/dylann-roofs-manifesto/

2. http://lastrhodesian.com/data/documents/rtf88.txt

3. www.lanacion.com.ar/1804008-que-dijo-el-tirador-de-charleston-sobre-la-argentina-en-su-manifiesto

4. Vinson, I. 2015. “Radicalized by Wikipedia”. Counter-Currents. http://www.counter-currents.com/2015/06/radicalized-by-wikipedia/

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