Francisco Albanese

Pese al rechazo de algunos cercanos a mi persona al concepto cuando lo hablo, no hago grandes esfuerzos en desestimar las ideas de Izquierda y Derecha. No las tomo como un valor absoluto, y por tanto creo que pueden ser tomadas como palabras vacías para ser llenadas de sentido.

Diferencias entre verdadera y falsa Derecha y el acuñamiento de un nuevo término

Dentro del universo de autores, digamos, enmarcados en la Nueva Derecha, Derecha Alternativa, Neo-Reacción, Dark Enlightenment, Identitarismo, etc., Izquierda y Derecha se basan en su perspectiva respecto a la Igualdad, donde la primera idea tiene que ver con la aceptación de, y la segunda con el rechazo a. Particularmente, aunque sin miedo a ser considerado poco radical, no siento mucha simpatía respecto al rechazo a la Igualdad, sino más bien creo que lo nuestro tiene que ver con una aceptación de la Desigualdad o, mejor dicho, de la Diferencia.

La dicotomía a la que nos enfrentamos, entonces, no es la de Aceptación/Rechazo a la Igualdad, sino que una dicotomía de Igualdad/Diferencia. Cuando hablamos de aceptar o de rechazar la Igualdad, caemos en una comprensión de casi infantil por parte de la sociedad, donde a algunos les gusta algo, y a otros no les gusta ese algo, pero todo tiene que ver con ese algo. En nuestro caso, y como creemos que la Igualdad es una idea concebida y construida artificialmente, solemos reivindicar la Diferencia como algo presente desde antes que la Igualdad existiese y se instaurara.

Haciendo un resumen: la Izquierda tendrá que ver con la Igualdad, mientras que la Derecha tendrá que ver con la Diferencia.

El rechazo a la Igualdad es una condición irrenunciable presente en la Derecha, y de lo cual la Nueva Derecha (para marcar la diferencia con la Vieja Derecha, de la que hablaremos más adelante) exhibe como su pilar fundamental. Asumiendo que la Identidad es el sustrato básico de la Nueva Derecha, es vital rechazar la igualdad, pues en este rechazo, o mejor dicho, como habíamos explicado anteriormente, en el abrazar la diferencia es cuando se ven visibilizadas las distinciones entre los grupos que van dando forma a las identidades colectivas.

No sé si existe el término, pero aún si así fuera, me tomaré el derecho de usarlo libremente: a nuestra forma de pensamiento la ubicaré dentro de la Nueva Derecha Criolla, haciendo un paralelismo con la Nueva Derecha Europea y la Nueva Derecha Norteamericana, al mismo tiempo que le doy un contextualización cultural y geográfica que marca la diferencia con las dos Nuevas Derechas que acabo de mencionar.

Hablar de una Derecha igualitaria, liberal, entonces, sería un oxímoron. De esta manera, la Nueva Derecha Criolla rompe con la idea de Derecha actual, es decir, la de los modelos económicos liberales (cuyas “diferencias” se reducen a diferencias entre clases), y también desestima a la Derecha liberal conservadora, que “conserva” meras manifestaciones e instituciones que dan forma a la sociedad actual.

Lo que se conoce como Derecha dentro del espectro político actual, está fundado sobre valores republicanos y democráticos que, a su vez, están basados en la Igualdad como condición por defecto del ser humano. Por otro lado, la mantención del orden actual por parte de estas estructuras, es tan sólo un formato más anticuado y sobrio de defender los valores de Izquierda.

La derecha actual suele ser engañosa conceptualmente, porque también dice rechazar la Igualdad. En esto hay que tener en consideración lo siguiente: lo que entenderemos por Derecha (es decir, la Nueva Derecha Criolla) está basada esencialmente en una aceptación de la Diferencia, pero de la diferencia entre cualidades. La Derecha liberal clásica parte desde el punto donde cualitativamente los seres humanos son iguales, pero que pueden diferenciarse en lo cuantitativo. Ejemplificando, si dos hombres recibieron la misma educación y ganan lo mismo, sin atender a las diferencias naturales innatas — a pesar de que uno pudiera tener capacidades diferentes que el otro — para la Derecha clásica ambos hombres serán iguales, pues en posesiones, i.e., cantidades, están igualados.

Ante nuestra visión, la Izquierda y Derecha actuales serían ambas parte de la Izquierda, pues aceptarían y promoverían la idea de la Igualdad, y partirían ambas a ver el mundo desde ese supuesto.

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