Paul Waggener

fight

No puedo decir cuánto me enoja cuando hablo con gente y me dicen mierda como “Desearía no tener que ir a trabajar hoy.”

Me enoja cuando la gente dice

“Me gustaría ser así.”
“Desearía tener más tiempo.”
“Desearía tener más dinero.”

La gente dice todas estas estupideces, cuando todas las respuestas y toda la libertad del mundo está ahí mismo enfrente de ellos.

Todo lo que tienes que hacer para ser quien quieres ser es hacer lo que quieres, todo el tiempo, con una claridad y concentración que lo convierta en la manera que quieres para ganar dinero, cumplir tus sueños, seguir tu pasión.

Si no tienes el ánimo para llevar eso a cabo, entonces lo siento mi amigo. No quiero responder a tu correo sobre cómo podrías estar más en forma, o ser más libre, o como envidias la vida que parezco vivir. Estoy demasiado ocupado viviéndola para escuchar tu triste historia. No mereces mi tiempo y ni siquiera estás haciendo algo para merecer tu propio tiempo.

Recibo cientos de mensajes por día de gente que quiere reunirse conmigo. ¿Para qué? ¿Para hablar sobre qué? Soy sólo un ser humano, no soy una máquina de ideas y acciones funcionando a mil por hora, sino que estoy aquí para lograr objetivos, conquistar, mantenerme ambicioso y amarlo.

Escucha, si llegamos a conocernos es porque tenemos que hacerlo. Es porque la vida lo hizo posible, porque la tuya y la mía, se juntaron como un compuesto químico y formaron una especie nueva de virus para el que todavía no existe un  nombre. No será para sentarse tranquilamente en algún bar para intercambiar opiniones e información sobre como alcanzar una nueva repetición máxima. Será para planear una revolución, empezar una religión, derrocar a los que están en el poder y realizar rituales en el bosque al dios sin nombre que vive en nuestras venas y que nos hace ser quienes somos.

Si estás tan atrapado en tu día a día que nada de esto te hace sentido, no puedo hacer más por ti. No hay un traductor para estas verdades. O las reconoces o no somos lo mismo. Si lo entiendes, entonces ya corres tras de ello, ya eres un hombre lobo en el bosque de la existencia, destrozando la garganta de todo lo que esté a la vista que busque impedir que avances, que busque mantenerte en un cubículo o atrapado pagando un préstamo estudiantil o en tu maldito apartamento de mierda.

Te daré el secreto aquí y ahora. Todo lo que hice es lo que quise hacer. Renuncié a mi puto trabajo, seguí mi corazón que late salvajemente, y aquí estoy. Haciendo todo bajo mis propios términos, no mirando a un reloj. Ir desde el gimnasio al bosque, de entrenar jiu jitsu al océano Pacífico, escribiendo mis pensamientos en papel o en un teclado, transformando mi pasión por el arte, la fuerza y la vida sin “expectativas realistas” en un flujo continuo de ingreso e inspiración que me permite hacerlo 24/7.

¡No te quedes quieto! ¡No descanses! No esperes que ocurra, o te despertarás solo, cansado y muriendo en algún lugar en donde en primer lugar nunca quisiste estar.

No gastes tu tiempo tratando de ser como ellos, como esos drones que trabajan, se reproducen y mueren. ¡Vive para vivir!

Hay sólo una forma de hacer esto: decide que es lo que quieres hacer y hazlo sin contemplaciones. Eso debe ser lo único que te debería importa hasta que lo estés haciendo. Entonces, tendrás que establecerte nuevas metas, apagar toda la mierda, todo el ruido exterior, hacer caso omiso a todos los detractores, todos los consejos de gente mitad-insecto que viven una vida de tranquila desesperación. No hagas caso a nada del exterior.

Respira en el fuego. Deja que te inunde hasta lo más profundo de tu ser y convierte los obstáculos en ceniza. Arde demasiado como para ser capturado. Nunca, nunca te detengas. Esta es tu vida y sólo tienes esta corta oportunidad para ser quien quieres ser y lo que quieres ser.

¿Quieres reunirte conmigo? Hagámoslo.

Te veré en algún lugar en la cima de una montaña.
Te veré cuando mire hacia un callejón escondido, con una nariz destrozada y los ojos llameantes.
Te veré en los sótanos de librerías en ciudades extrañas que huelen a opio y a conocimiento prohibido. Te veré en algún momento junto a una fogata, donde cincuenta hombres que ejemplifican la palabra “salvaje” cantan y se transforman, sin importarles lo que este pequeño mundo piense sobre ellos.

Si eres uno de nosotros, te veo ahí afuera.

Entrada original: http://www.operationwerewolf.com/warjournal/2016/5/12/ill-see-you-out-there

Traducción por Sebastián Vera

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